Las bibliotecas públicas municipales: avances y perspectivas.
Informe, Recomendaciones 11 febrero, 2015, 0 Comment 134AUTOR: Castro Aliaga, César Augusto. 2002. UNMSM
Ver: http://sisbib.unmsm.edu.pe/BibVirtual/Tesis/Human/Castro_A_C/Castro_A_C.htm
5.1. CARACTERÍSTICAS DE LA PROBLEMÁTICA DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS MUNICIPALES
Los avances hasta hoy logrados en el campo de las Bibliotecas Públicas en general y de las Bibliotecas Públicas Municipales en particular son importantes, pero definitivamente insuficientes. Los logros, en la mayoría de los casos son de orden cuantitativo, como producto del trabajo realizado en la última década. Es decir, hoy se cuenta con un mayor número de bibliotecas que en los años ochenta y, probablemente, se tenga también un mayor número de libros por biblioteca y, quien sabe, un mayor número de usuarios. No obstante estos auspiciosos avances, el déficit de servicios bibliotecarios sigue siendo muy grande; seguimos formando parte de los países que no cuentan con la infraestructura bibliotecaria adecuada, ni mucho menos con una cultura que valore los servicios bibliotecarios y de información. Con cerca de 2 millones de analfabetos y una cifra igual o mayor de analfabetos funcionales, de gente que sabiendo leer no lee, con más de 4 millones de habitantes que hablan lenguas distintas al español, como el quechua, aymara y otras lenguas amazónicas y con grupos humanos donde prima la comunicación oral, el Perú tiene en el futuro inmediato un gran desafío que afronta: Poner en marcha una serie de acciones contundentes y coherentes con las diferentes realidades, con el fin de lograr la expansión y modernización de sus Bibliotecas Públicas Municipales.
Seguidamente se analiza una serie de aspectos que, en opinión del autor, conspiran y han conspirado siempre con los intentos de despegue y de posicionamiento de la Biblioteca Pública Municipal como una institución social capaz de contribuir a elevar el nivel de vida de la población a través del acceso democrático a la información y a los servicios culturales. Como se verá luego, los problemas que aquejan a la Biblioteca Pública no son recientes. Con excepción de algunas etapas en la historia del país, como la década de los veinte del siglo pasado, cuando el gobierno de Leguía mostró mucho interés por las bibliotecas y, posteriormente, en los cuarenta y cincuenta, cuando gracias a Jorge Basadre que, desde la Biblioteca Nacional del Perú y del Ministerio de Educación, las Bibliotecas Escolares y Públicas recibieron una mayor atención por parte del gobierno central, de cuyos resultados exitosos quedan aún hoy muchos testimonios. Algunos de esos problemas son:
a) Escolarización de la Biblioteca Pública.
Si se pregunta, quiénes son actualmente los lectores mayoritarios de las Bibliotecas Públicas del país, la respuesta, dramática pero real, es: hoy, como ayer, en un gran porcentaje, son los estudiantes del nivel primario, secundario y superior, los que concurren a las bibliotecas existentes, obviamente a resolver las tareas escolares. Los lectores adultos y los niños son los visitantes esporádicos, en el mejor de los casos, porque en la mayoría de ellas, curiosamente, todo o casi todo, está pensado sólo en las necesidades del escolar, estos es: espacios, colecciones y actividades. La escolarización de la Biblioteca Públicas es un problema crónico en el país, cuyas causas deben ser mucho más profundas y complejas de las que se imagina y sólo podrá ser revertido cuando se construya en el país una “cultura de la información”, que permita a todos a hacer uso de la información, en forma cotidiana.
Naturalmente existen bibliotecas, en Lima y en el resto del país, que son la excepción a la regla, que cuentan además de las salas tradicionales de lectura, con otros ambientes dedicados a otra categoría de usuarios, como sala infantil, sala de revistas y periódicos (hemeroteca) y de colecciones patrimoniales, sala de audiovisuales, sala para discapacitados visuales y un vasto programa de actividades. Pero, bibliotecas con tales características, son pocas en el país.
b) Subvaloración del papel de la Biblioteca Pública por la comunidad
Esto no es sino una consecuencia de lo anterior, pues una biblioteca cuya población objetivo son los escolares y sus servicios son deficientes, no despierta en los miembros de la comunidad sino indiferencia y baja valoración. De ahí que no exista en la población ni en ninguna de las instancias del Estado, incluyendo en muchos casos las propias Municipalidades, una clara conciencia respecto al papel de la biblioteca en el desarrollo educativo, cultural y económico de la comunidad.
Una clara comprensión de la importancia de su papel, especialmente por parte de las autoridades municipales, es fundamental para el inicio de cualquier proyecto de Bibliotecas Públicas, que involucre a la población en general, como ha ocurrido ya felizmente en varias circunscripciones del país. Es a falta de ese elemento que muchas Municipalidades dan prioridad sólo a otros servicios básicos, como agua, desagüe y alumbrado que, como es fácil apreciar, han crecido mucho más que los servicios culturales en general y los servicios bibliotecarios en particular.
c) Falta de recursos financieros
Desde luego, una institución cuya misión no se encuentra bien definida ni comprendida en el seno de la comunidad, no tiene, no puede tener, un buen apoyo presupuestal. Las autoridades en general, incluyendo la municipal, “lucharán” por conseguir mayores recursos para financiar cualquier obra, menos la construcción o el equipamiento de una biblioteca o la ejecución de algún proyecto cultural. La Biblioteca Pública, que casi siempre ocupa los últimos lugares de la escala de prioridades de una Municipalidad, estará supeditada a donaciones o erogaciones de instituciones y vecinos.
Lo dicho anteriormente puede ser fácilmente verificado o corroborado por la propia realidad. Nadie podrá negar que un buen número de Municipalidades del país, sobre todo en los últimos años, ha logrado avances significativos en la instalación de los otros servicios básicos, pero los servicios bibliotecarios o servicios culturales no han sido atendidos con igual o similar prioridad.
Desde luego, como se ha explicado en páginas anteriores, hay excepciones y cada vez en mayor número, que dan cuenta de Municipalidades provinciales y distritales que, por acuerdo de Concejo, destinan algo más que lo usual al sostenimiento y desarrollo de su biblioteca.
d) Falta de personal especializado
Finalmente llegamos al meollo del problema: La falta de personal calificado. Sin recursos humanos adecuados, nada se puede hacer, aún contando con recursos presupuéstales. De las 2058 Bibliotecas Públicas registradas, sólo 8 bibliotecas, es decir el 0.48 %, se encuentran a cargo de personal profesional y de ese número, seis corresponden a Lima, una al Callao y otra a Piura. Pero no sólo se requiere un mayor número de Bibliotecólogos para cubrir los cargos, en una primera etapa, cuando menos en las 194 Bibliotecas Públicas Municipales provinciales, sino de profesionales de la información que sean capaces de demostrar en la práctica la misión de la Biblioteca Pública como un medio de cambio de la Comunidad. De lo contrario, como ha ocurrido otras veces, su presencia en la Biblioteca pasará inadvertida.
Esto quiere decir, entonces, que el problema de personal no sólo es de orden cuantitativo, es decir de déficit de profesionales en el campo, como pareciera entenderse, sino también de orden cualitativo, esto es del perfil del Bibliotecólogo, que debe guardar coherencia con las necesidades actuales de las Bibliotecas Públicas que son, paradójicamente, junto a las escolares, la base de cualquier sistema nacional de información. No hay duda, el país requiere y con urgencia, más y mejores profesionales de la información, capaces de promover y liderar el proceso de cambio de las Bibliotecas Públicas en verdaderos agentes de desarrollo de la comunidad.
e) Falta de un marco legal adecuado
No sólo hace falta que la Legislación municipal comprenda adecuadamente a la Biblioteca Pública, sino también una serie de disposiciones legales que deben modificarse o dictarse para favorecer la creación, expansión y desarrollo de las Bibliotecas Públicas. Actualmente, aunque parezca paradójico, el Perú es uno de los pocos países de América Latina que no cuenta con una Ley de Libro, que es fundamental para las bibliotecas en general.
f) Centralismo de las funciones técnico normativas
Como se ha podido observar a lo largo del tercer capítulo del presente informe, no obstante los enormes esfuerzos que realiza, la Biblioteca Nacional del Perú no logra cubrir, desde Lima, la demanda de las municipalidades del país, por lo menos en cuanto a dotación de módulos bibliográficos, capacitación y asesoramiento técnico, con la prontitud y continuidad deseables. La centralización de tales funciones, sumada a la centralización de la formación de personal, es un enorme escollo para el desarrollo de las bibliotecas. De ahí que, a la luz de la experiencia de Piura, único departamento que cuenta con un Centro de Coordinación desde 1969, a cargo de un personal profesional, urge que se impulse la descentralización del Sistema Nacional de Bibliotecas.
5.2. PROPUESTAS PARA EL DESARROLLO DE LAS BIBLIOTECAS PUBLICAS MUNICIPALES
Según el repaso general hecho en las páginas anteriores sobre las principales acciones llevadas a cabo antes de 1990 y por lo hecho desde 1991 al 2000, la Biblioteca Pública en el país ha logrado cierta recuperación y algún avance, sin alcanzar aún el nivel de desarrollo deseado. La problemática tiene varias aristas y, por consiguiente, la solución implica también una serie de medidas que deben plantearse y ejecutarse en diferentes áreas, en forma coherente. Sin embargo, se debe advertir que las condiciones favorables para el desarrollo sostenido de la Biblioteca Pública, no van a surgir de manera súbita o a la sola aprobación de una o dos medidas, sino como producto de un largo proceso de cambios de actitud de la población frente a los servicios bibliotecarios y acciones concretas de las diferentes instancias del Estado y de la propia Comunidad respecto a esta institución. En efecto, para que haya un verdadero desarrollo de la Biblioteca Pública es imprescindible un contexto cultural favorable, es decir una comunidad donde haya una verdadera conciencia colectiva sobre el valor de la información, el conocimiento y los servicios bibliotecarios.
Conscientes de las limitaciones y carencias que aún subsisten en el país, sobre la base de las experiencias exitosas que se dieron a lo largo del siglo pasado y con la mirada puesta en un auspicioso nuevo siglo, considerado desde ya como el siglo de la información y del conocimiento, seguidamente se hace una serie de propuestas que tienen por finalidad enfrentar en forma progresiva el problema de las Bibliotecas Públicas Municipales del país. Las propuestas se dan a dos niveles: primero, a nivel macro, con medidas que atañen al Estado, a los Gobiernos locales, a la Biblioteca Nacional del Perú, como responsables de establecer, coordinar y poner en marcha las políticas nacionales de bibliotecas en función con la realidad del país. Luego, a nivel micro o de base, de la Biblioteca Municipal del distrito o provincia, del espacio que ya existe y que debe mejorar y ampliar sus servicios para afianzar su presencia en la comunidad.
5.2.1. Propuesta a nivel macro
MARCO LEGAL
– Ley de Municipalidades
En primer lugar, debe definir a la Biblioteca Pública como un Servicio Público Básico y asegurar los recursos económicos y financieros necesarios para su instalación, funcionamiento y desarrollo constante, como parte de los planes y programas municipales de corto, mediano y largo plazo.
Asimismo, en la estructura organizativa de la Municipalidad, la Biblioteca debe ubicarse al mismo nivel que los otros servicios públicos, precisando que estará a cargo de personal profesional en Bibliotecología.
– Ley del Sistema Nacional de Bibliotecas
Corresponde a la Biblioteca Nacional del Perú coordinar la formulación y la aprobación de una ley que promueva la integración y el desarrollo armónico de todas las bibliotecas y unidades de información del país, entre ellas la Biblioteca Pública, estableciendo claramente las funciones del órgano técnico normativo nacional y de las Bibliotecas Departamentales o Centros Coordinadores Departamentales, como órganos descentralizados del Sistema.
– Ley General de Educación
Que considere a la Biblioteca Pública como uno de los agentes de la comunidad capaz de apoyar y fortalecer la educación escolarizada y no escolarizada, los programas de alfabetización, así como la formación superior y universitaria.
Que el Sistema Educativo en todos sus niveles y modalidades promueva la formación de hábitos, habilidades y destrezas de búsqueda y utilización de información y conocimiento, en todo tipo de soportes y formatos, asegurando la continuidad de la educación y el perfeccionamiento de la persona fuera de las aulas, dentro de la concepción de educación permanente.
– Ley del Patrimonio Cultural de la Nación
Considerar a la Biblioteca Pública como la institución responsable de la recuperación, conservación y difusión del patrimonio cultural bibliográfico de la localidad.
– Fondo de Compensación Municipal
Que se autorice a las Municipalidades para que inviertan parte de los Fondos de Compensación Municipal en proyectos de desarrollo de Bibliotecas Públicas Municipales, dentro de la categoría de inversión pública social.
– Ley del Libro y la Lectura
Que considere a la Biblioteca Pública como uno de los vehículos naturales para el fomento del libro y la lectura, precisando que debe contar con los recursos necesarios para la adquisición de material bibliográfico acorde con las necesidades de la población.
– Otras disposiciones legales
Aprobación de una serie de disposiciones legales relacionadas con los aspectos tributarios sobre la adquisición de equipos informáticos, audiovisuales y otros, destinados al Sistema Nacional de Bibliotecas y Ley que establezca la tarifa plana de telefonía para uso de Internet en las Bibliotecas Públicas.
FORMACION DE PERSONAL
– Descentralización de la formación en Bibliotecología.
Creación de Escuelas Académicas de Bibliotecología y Ciencias de la Información en el del interior del país, con planes de estudios y metas de egresados, acorde con las necesidades de cada región.
– Formación a distancia
Aprovechando las ventajas de las nuevas tecnologías de la información y comunicación se debe poner en marcha programas de formación a distancia, fundamentalmente para aquellos lugares donde no exista Escuelas Académicas de la especialidad.
– Programa de capacitación y actualización
Emprender un programa agresivo de capacitación del personal de nivel técnico, ya sea desde las Escuelas de Bibliotecología, o desde la Biblioteca Nacional del Perú y desde las Bibliotecas Departamentales, utilizando las tecnologías de la información y de la comunicación. Estos cursos deben permitir contar con personal idóneo de nivel medio, para apoyar el trabajo del personal profesional.
PROMOCION DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS
– Campaña de promoción y difusión
Ejecución de un plan agresivo de promoción y difusión de la Biblioteca Pública, de su importante papel en el desarrollo de la comunidad, destacando las experiencias bibliotecarias exitosas del país.
– Participación de Autoridades Municipales y comunales
Promoción de la participación de los líderes de la comunidad en el desarrollo de acciones a favor de la Biblioteca Pública Municipal, mediante la conformación de Comités o Patronatos.
– Proyectos Pilotos
Impulsar proyectos pilotos de Bibliotecas Públicas sobre la base de las experiencias exitosas, con el fin de contar con bibliotecas modelos o de demostración, en diferentes escenarios, incluyendo las áreas rurales, las zonas urbano marginales, zonas de frontera y comunidades nativas.
5.2.2 Propuestas a nivel micro
– Ampliación y diversificación de los servicios de la Biblioteca Pública con el fin de estimular la concurrencia de un mayor número de usuarios, poniendo énfasis en los servicios culturales y en los servicios de información orientados a resolver problemas concretos de la población.
– Mejorar los mecanismos de acceso a los servicios y materiales de la Biblioteca mediante generalización de la modalidad de estantería abierta, sólo con las restricciones que exige la conservación del patrimonio cultural bibliográfico de la localidad.
– Mejoramiento de la imagen de la biblioteca poniendo a disposición de toda la comunidad un amplio y variado programa de actividades y servicios, superando así la arraigada creencia de que la biblioteca es sólo un espacio cerrado para estudiosos o investigadores.
– Promoción de la participación de la comunidad en la organización de las actividades de extensión cultural así como los proyectos de desarrollo de la biblioteca.
– Creación de nuevos espacios de animación cultural con el fin de atraer a un mayor número de usuarios.
– Apertura de un espacio dedicado a la preservación y difusión del patrimonio documental bibliográfico de la localidad.
– Incorporación de las nuevas tecnologías de la información, aun con el equipamiento mínimo, para familiarizar a la población con el uso y manejo de los diferentes soportes de información.
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